Cómo se juega

Una novela ilustrada que puedes jugar

Crónicas de Uruk se sitúa entre una novela ilustrada y un juego de rol ligero. Lees, decides, resuelves y creces, todo en una sola experiencia para un jugador. No se requiere ningún conocimiento previo de historia. El juego enseña mientras juegas.

Lee

Una crónica única y continua en segunda persona, cada escena sobre arte a sangre completa. El relato tiene un ritmo cuidado, pausas contenidas y frases con peso, más cerca de una novela que de un menú.

Decide

Tus decisiones se quedan contigo. Lo que dices y haces cambia quién confía en ti, qué llevas y cómo la crónica te recuerda, en el pasado, el presente y el futuro.

Resuelve

Escenas de manos a la obra te piden alinear los anillos de una puerta, trazar un nombre en la arcilla o frotar un sello hasta que suelte lo que oculta. En las proyecciones, presencias un recuerdo o un posible futuro que se despliega.

Crece

Aprende los Nombres que hacen obrar la tablilla, reúne lo que encuentras en un cuaderno y observa cómo la historia se inclina hacia el tipo de Elegido en que te estás convirtiendo.

Momentos de la tablilla

Algunas escenas no solo las lees. Las presencias.

Escrito, luego ampliado

Una tablilla que llega a conocerte

Una columna escrita mantiene coherente la crónica: personajes, lugares y sucesos establecidos. Sobre ella, tu guía amplía diálogos, caminos secundarios y consecuencias propias de tu manera de recorrerla.

El juego enseña mientras juegas, de modo que cada capítulo te deja sabiendo un poco más sobre el mundo que fue, y sobre el que estás dando forma.