Crónicas de Uruk

El Testigo Regresa

Una tablilla que no debería existir. Una ciudad que recuerda bajo tres cielos distintos. Mira la apertura a la que la Crónica no deja de volver, y luego entra para descubrir qué protege.

La Estrella de Ishtar de ocho puntas impresa en arcilla oscura, la imagen final de la secuencia de apertura de Crónicas de Uruk.

Conviértete en uno de los Uruk 777. Los primeros testigos moldean cómo se recuerda la Crónica.

¿Prefieres lo real? Mira la secuencia de títulos animada.

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Una tablilla, tres edades, una memoria que no termina

La apertura es una puerta. Al otro lado, un solo objeto pasa entre tres edades de una misma ciudad: la antigua Uruk que se alza del junco y el río, un presente que la ha olvidado, y una edad sumergida aún por venir. Lo recuerda todo, y ha encontrado el camino hasta ti.

Lo lees como una novela ilustrada y lo juegas con un toque de rol: decides, resuelves, reúnes y das forma a lo que la Crónica conserva. No se necesita conocer Sumeria. La historia más antigua nunca se terminó, y los primeros en presenciarla ayudan a decidir cómo se recuerda.