Crónicas de Uruk
El Testigo Regresa
Una tablilla que no debería existir. Una ciudad que recuerda bajo tres cielos distintos. Mira la apertura a la que la Crónica no deja de volver, y luego entra para descubrir qué protege.
Entra
Una tablilla, tres edades, una memoria que no termina
La apertura es una puerta. Al otro lado, un solo objeto pasa entre tres edades de una misma ciudad: la antigua Uruk que se alza del junco y el río, un presente que la ha olvidado, y una edad sumergida aún por venir. Lo recuerda todo, y ha encontrado el camino hasta ti.
Lo lees como una novela ilustrada y lo juegas con un toque de rol: decides, resuelves, reúnes y das forma a lo que la Crónica conserva. No se necesita conocer Sumeria. La historia más antigua nunca se terminó, y los primeros en presenciarla ayudan a decidir cómo se recuerda.
